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MujeresCosmicasPDF

En este libro orgánico cuento la historia desgarrada, o sea, con estilo tipo diarreico, la historia de varias dizque amigas que conocí en mis frescos veintes. Mi precepción sobre sus perfecciones me hace crear un personaje que lo juzga todo, se llama Lucy, es una serpiente bien linda que no tiene reparo en emplear todo, el poder femenino a su alcance.

En este libro orgánico cuento la historia desgarrada, o sea, con estilo tipo diarreico, la historia de varias dizque amigas que conocí en mis frescos veintes. Mi precepción sobre sus perfecciones me hace crear un personaje que lo juzga todo, se llama Lucy, es una serpiente bien linda que no tiene reparo en emplear todo, el poder femenino a su alcance.

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Hilda Yaneth Sotelo<br />

que les interese, ellos, tienen una experiencia que merecen<br />

vivir al igual que cada una de nosotras. Para repudio de<br />

varios, el matrimonio homosexual ya es legal jejeje, los<br />

racistas risas, aguanten, ahí tenemos ¡vivan felices los gays!<br />

Giovana sin pretensiones a la par de Fátima, la veo clara,<br />

precisa y muy recta. Tan recta que su espina dorsal en lugar<br />

de tener 33 vertebras, tiene 34, por si acaso pierde una.<br />

Mi respeto para Ramona, quien ama a mis monas, las<br />

muecas que ven a los frijoles saltarines contonearse y los<br />

perdona a pesar de todo. Con ella inicio la historia de mis<br />

muñecas, de una mujer como las anteriores, una mujer<br />

amarilla de sombrero que fabrica esferas, una mujer que<br />

eleva las plegarias a diario, un Ser que me alimenta, un Ser<br />

emergido del lugar seguro en la montaña. Este Ser<br />

depositado en un cuerpo de pechos de balón de fútbol,<br />

piernas de corredor, lista al gol de la victoria, que cuando<br />

levanta las manos le pide a la gloria compartirse a sí misma<br />

con las otras, las cósmicas, las que ahora están viendo el<br />

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Mujeres cósmicas<br />

partido. - ¿Y tú Lucy? ¿Dónde has estado este tiempo?<br />

-Mesifag, esta es la recta final, había abortado en dos<br />

ocasiones, esa víbora que supuraba aceite negro, insistía en<br />

regarlo por toda esta historia. Hizo daño, mucho daño.<br />

Desaparece Mesifag, tú y las otras son producto de mi<br />

imaginación, desaparece, me tienen harta, me persiguen en<br />

mis pesadillas. Eso me pasa por no conocerme, no tener<br />

identidad. Contaré hasta trece escucharé tu versión y luego te<br />

marcharás ¿oíste?.<br />

-No lo haré, te falta mi historia, has olvidado mi hisotria.<br />

En mí estaban las apariciones de las muñecas abandonadas<br />

en el baúl en el pueblo donde nací, el rancho olvidado<br />

escondido, los corazones bailando, eran muy pequeños, tan<br />

diminutos que con sólo aplaudir los desaparecía, los<br />

corazoncitos pertenecían a los ratones que a veces se<br />

paseaban en mis pequeños piececitos descalzos, así andaban<br />

esos pasitos de una, con escasos cinco años. Una niña<br />

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